EE. UU. y la UE quieren regular las ventas de las plataformas comerciales chinas Shein y Temu. Se les acusa de explotar un vacío legal para enviar productos baratos a consumidores extranjeros directamente desde Asia.

Cada día, millones de productos baratos comprados en línea se envían directamente desde China a consumidores de Estados Unidos, la Unión Europea(UE) y otros lugares.

En apenas tres años, Temu se convirtió en un importante rival de Amazon y otras plataformas occidentales de compra en línea al ofrecer hasta 10 millones de productos a precios ultrabajos.

En los primeros nueve meses de 2024, Temu alcanzó unos ingresos de 40.300 millones de dólares (38.500 millones de euros), un aumento de casi 80% respecto al mismo periodo de 2023.

Lagunas aduaneras para obtener grandes beneficios

Las plataformas chinas, como Temu y Shein, se aprovechan de una normativa comercial llamada «de minimis», que permite que los productos que valen menos de 800 dólares (764 euros) en Estados Unidos o 150 euros (157 dólares) en la UE se envíen libres de impuestos y con controles aduaneros mínimos.

Las plataformas chinas sacan altos beneficios de un agujero jurídico que no fue diseñado para el comercio electrónico a gran escala. «De minimis» fue creado para no recargar a las agencias aduaneras con la gestión de pequeños regalos y artículos personales enviados a través de las fronteras.

Además, muchos de los productos de las plataformas chinas no cumplen los estándares de seguridad ni medioambientales. Toy Industries of Europe (TIE), un organismo industrial con sede en Bruselas, analizó 19 juguetes comprados a Temu a finales de 2023 y descubrió que ninguno cumplía plenamente las normas de seguridad de la UE.

Costos bajos al eliminar intermediarios

Al enviar productos directamente desde China a consumidores de todo el mundo, las plataformas chinas evitan los enormes costos de almacenamiento en los que deben invertir otros grandes minoristas como Amazon. Con empresas como Temu y Shein comiéndose su participación de mercado, los fabricantes y minoristas occidentales protestan, mientras que los gobiernos se quejan de la pérdida de ingresos fiscales.

«Temu y Shein pueden producir a gran escala y beneficiarse de los subsidios estatales chinos, lo que les permite absorber los costos de envío», explicó Agustín Reyna, director general de la Organización Europea de Consumidores (BEUC). «Estas ventajas hacen que sus productos sean mucho más baratos que los de las empresas europeas», agregó.

Trump, obligado a dar marcha atrás

Más de un millón de paquetes se acumularon recientemente en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York y en los puertos marítimos de Estados Unidos, después de que Donald Trump, tras asumir el cargo, pusiera fin a la exención de «de minimis» para los productos chinos baratos que ingresaban al país, pero se vio obligado a dar marcha atrás temporalmente.

Clara Riedenstein, asistente de programa en el Centro de Análisis de Políticas Europeas, con sede en Washington, dijo a DW que la medida fue «muy al estilo de Trump», pero «la preocupación principal seguirá siendo la misma, así que esperemos que encuentre una solución más gradual y duradera».

Bruselas también está presionando a los Estados de la UE para que eliminen la exención de impuestos para los paquetes que llegan a Europa con un valor inferior a 150 euros. La Comisión Europea —el brazo ejecutivo del bloque— propuso la medida en 2023. Desde entonces, el número de paquetes de bajo valor que ingresan a la UE se ha duplicado a alrededor de 4.600 millones al año.

UE propone nuevas tasas para compensar los costes burocráticos

La Comisión Europea dijo a principios de este mes que propondría una nueva tarifa de gestión para las importaciones de comercio electrónico enviadas directamente a los consumidores.

«Van a tener que contratar miles y miles de funcionarios de aduanas más si quieren eliminar la exención», advirtió Riedenstein. «A Estados Unidos y a la UE les costará castigar a Pekín por aprovecharse de estas lagunas legales», zanjó.

Bruselas también quiere responsabilizar a empresas como Temu y Shein (en lugar de vendedores individuales) de la venta de productos peligrosos en sus plataformas. Christoph Busch, director del Instituto de Estudios Jurídicos Europeos de la Universidad de Osnabrück, dijo que esto es necesario porque «desde el punto de vista del derecho contractual, Temu actualmente no es el vendedor, es sólo un intermediario».

Busch también explicó que la Comisión Europea quiere que el operador de la plataforma se convierta en el importador, por lo que estaría obligado a pagar los derechos de aduana y reduciría así gran parte de la nueva burocracia que enfrentan las autoridades aduaneras europeas.

De ser así, los organismos aduaneros de la UE tendrían que comunicarse con un pequeño grupo de plataformas de comercio electrónico, que está ganando miles de millones gracias a una laguna legal que nunca debería haber existido.

Con (rmr/rr)

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