Recesión, agitación política, amenazas al comercio mundial: la feria industrial de Hannover tiene lugar en tiempos turbulentos. Y justamente por eso, tal vez en el momento adecuado.
Más de 4.000 expositores muestran sus innovaciones en la feria industrial de Hannover, que se presenta como la mayor del mundo. Se anuncian visitantes de unos 150 países. Especialmente las medianas empresas exhiben cada año -en la capital del estado alemán de Baja Sajonia- sus innovaciones en los ámbitos de la robótica, la ingeniería mecánica, la tecnología de propulsión y la producción de energía.
«Queremos ofrecer una plataforma en la que la política pueda dialogar con las empresas sobre las condiciones marco necesarias para tener éxito», explica a DW Jochen Köckler, director general de la Deutsche Messe AG. En los difíciles tiempos que corren, el objetivo es generar confianza en las inversiones y, sobre todo, transmitir un espíritu de optimismo.
País socio: Canadá
El país socio de este año es Canadá. La decisión se tomó hace dos años, pero, teniendo en cuenta los conflictos comerciales con EE. UU., esta cooperación en la Feria de Hannover llega en el momento adecuado. En las últimas semanas, la administración Trump ha impuesto repetidamente aranceles contra Canadá y la Unión Europea.
«En vista de las tensiones geopolíticas, nos alegra especialmente que un país como Canadá sea socio este año», dice a DW Wolfgang Weber, director general de la Asociación de la Industria Eléctrica y Digital (ZVEI).
«Esperamos que el acuerdo de libre comercio CETA, firmado hace poco, y la asociación en la Feria de Hannover intensifiquen aún más el comercio entre la UE y Canadá. Como los canadienses no han sido bien tratados por el señor Trump, seguramente también buscarán otros mercados», comenta también a DW el director general de la Asociación Alemana de Ingeniería Mecánica e Instalaciones (VDMA), Thilo Brodtmann.
Los jefes de Estado y de Gobierno también suelen visitar la Feria de Hannover. Por ejemplo, Barack Obama y Angela Merkel inauguraron las de 2016 y 2019. Pero tanto la política canadiense como la alemana están en un momento de cambio.
En Canadá, el primer ministro Justin Trudeau renunció, y el exjefe del Banco Central, Mark Carney, asumió temporalmente el cargo en marzo. Alemania celebró elecciones anticipadas en febrero y el Parlamento aún no ha elegido al próximo canciller. Así que el actual canciller, Olaf Scholz, vuelve a inaugurar la feria.
Inversiones por valor de miles de millones
Pese a la coyuntural inestabilidad política en Alemania y Canadá, para los empresarios, la Feria de Hannover llega en el momento adecuado. El Gobierno alemán acaba de aprobar 500 mil millones de euros en fondos especiales para inversiones y relajó el freno de la deuda.
«Habrá una gran oleada de pedidos», pronostica el jefe de la VDMA, Brodtmann, pues la Feria de Hannover ofrece exactamente lo que se necesita para las inversiones en infraestructura.
Weber, jefe de ZVEI, acoge con especial satisfacción que en el paquete alemán de inversiones se dé alta prioridad a la protección del clima. En las negociaciones, el partido de oposición Los Verdes consiguió una asignación de 100 mil millones de euros para este fin:
«Creo que esto es realmente importante, para que Alemania pueda mostrar al mundo que la protección del clima se puede combinar con la eficiencia económica», afirma Weber.
Economía estancada, pero el ‘Made in Germany’ es fuerte
La Feria de Hannover se fundó en Alemania en 1947, tras el final de la Segunda Guerra Mundial. La potencia ocupante británica quería estimular la economía alemana, mostrar al mundo el potencial de los empresarios y trabajadores alemanes. El plan funcionó: se firmaron contratos de exp
ortación por un valor total de casi 32 millones de dólares.
Actualmente, la economía alemana ha vuelto a debilitarse. Está en recesión por segundo año consecutivo. El producto interior bruto (PIB) cayó un 0,2 por ciento el año pasado. ¿Podría la Feria de Hannover contribuir a un nuevo auge?
El jefe de la feria, Köckler, ve paralelos históricos con 1947, pero enfatiza: «Tenemos que tener mucho cuidado de no vendernos barato en las noticias. El mensaje debe ser que el ‘Made in Germany’ es muy fuerte y no cederemos a la competencia mundial».
Tema central: inteligencia artificial (IA)
Weber, jefe de ZVEI, afirma también que, aunque la industria en Alemania se ha debilitado, su liderazgo tecnológico se mantiene en gran medida. «Hemos introducido la automatización y la digitalización en la producción industrial y, con ello, hemos mejorado enormemente la eficiencia».
Este año, la inteligencia artificial es el tema central de la Feria de Hannover, una tecnología que será crucial en la competencia internacional.
Así las cosas, esta semana se verá el impulso que la Feria de Hannover puede dar a la economía alemana.
Con (rml/cp)